Lo que en realidad está pasando
La mayoría de las campañas de Meta fallan por lo mismo: no hay estrategia, hay botón de «promocionar». Público mal definido, una oferta que no se entiende en 3 segundos, un mensaje que va a un WhatsApp que nadie atiende rápido, y cero medición de qué anuncio trajo qué venta.
Así, el algoritmo de Meta te trae exactamente lo que le pides: alcance barato. Personas que ven, reaccionan y siguen de largo. El presupuesto se gasta, el informe dice «10.000 personas alcanzadas» y la caja registradora no se entera.