Pasa más de lo que se admite: un cliente activa una opción de seguridad o pega un robots.txt de internet y, sin quererlo, cierra la puerta a buscadores o a asistentes de IA. Con un protocolo claro, el daño se limita y el cliente ve que tienes el control.

Paso 1: confirmar el bloqueo

Abre el robots.txt y pégalo en el comprobador de bots de IA. Verifica bot por bot qué queda cerrado. Revisa también si hay noindex en la portada con el comprobador de preparación y si el cortafuegos devuelve errores a los rastreadores.

Paso 2: medir el alcance

Qué revisarDóndeSeñal
Páginas bloqueadasSearch Console, indexaciónAumento de excluidas por robots.txt
Caída de rastreoEstadísticas de rastreoMenos solicitudes de Googlebot
Caída de visitasAnalíticasDescenso desde la fecha del cambio

Paso 3: corregir y verificar

Paso 4: comunicar con calma

Explica qué pasó, desde cuándo, qué se corrigió y qué se espera. No culpes a nadie: enfócate en la prevención. Evita prometer una fecha exacta de recuperación; depende de cuándo los rastreadores vuelvan a visitar el sitio.

Paso 5: prevenir

Añade el robots.txt a tu lista de verificación de cambios y a tu monitoreo de robots.txt. Documenta la política con el cliente. Y recuerda la diferencia entre bloquear el rastreo y usar noindex, explicada en canonical, noindex o robots.

En resumen

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en recuperarse el tráfico?

Depende del tiempo que estuvo bloqueado y de la frecuencia de rastreo; no se puede fijar un plazo exacto.

¿Debo cobrar esta corrección?

Define en el alcance si la vigilancia del robots.txt está incluida; si el error fue de terceros, informa el trabajo adicional.