Durante Black Friday y Cyber Monday, el tráfico de un sitio puede multiplicarse varias veces en cuestión de horas. Un problema técnico que pasa desapercibido el resto del año —una página lenta, un servidor justo— se vuelve crítico exactamente cuando más está en juego. Muchos de estos problemas ya deberían haberse detectado en la revisión técnica de fin de año.

Capacidad del hosting bajo carga

Antes de la fecha, vale la pena confirmar con el proveedor de hosting si el plan actual soporta picos de tráfico varias veces por encima del promedio habitual, y qué pasa si se supera ese límite: si el sitio se cae o si escala automáticamente.

Páginas de producto y categoría, no solo la home

La mayoría de las revisiones de velocidad se concentran en la página de inicio, pero durante estas fechas el tráfico entra directo a páginas de producto y categoría desde anuncios y redes. Esas páginas necesitan la misma revisión de velocidad que la home, o incluso más.

Checkout y formularios bajo presión

Un formulario de compra o contacto que falla bajo alta concurrencia es el peor momento posible para descubrirlo. Probar el proceso completo de principio a fin, no solo que la página cargue, es indispensable antes de estas fechas.

Indexación de páginas temporales de la promoción

Si se crean páginas específicas para la promoción, deben indexarse con anticipación suficiente para que Google las posicione a tiempo, y desindexarse o redirigirse correctamente cuando termine la fecha, para no dejar contenido obsoleto compitiendo con el catálogo permanente.

Cuándo hacer la revisión, no el mismo día

Todo esto debe probarse con al menos dos semanas de anticipación, nunca el mismo día del evento. Cualquier ajuste de última hora en un sitio con tráfico alto es más riesgoso que dejarlo como está, porque un error introducido a último momento no tiene margen de tiempo para detectarse antes de que empiece a afectar ventas reales.

Una buena práctica es hacer una prueba de carga simulada antes de la fecha, para ver cómo se comporta el sitio bajo un volumen de visitas similar al esperado, en lugar de descubrirlo en tiempo real el día del evento.