Cotizar una migración sin subestimarla exige preguntar por lo que determina el esfuerzo: número y tipo de URLs, calidad del contenido, cambios de estructura, plataformas de origen y destino, medición actual y quién ejecuta qué. Divide el proyecto en fases (preparación, ejecución, lanzamiento, seguimiento) con entregables claros y deja explícito lo que queda fuera. Los riesgos deben figurar por escrito.
Preguntas previas
- ¿Cuántas URLs hay, cuáles reciben tráfico y cuáles no?
- ¿Cambia el dominio, la estructura de URL o solo la plataforma?
- ¿Se reescribe, mantiene o elimina contenido?
- ¿Hay varios idiomas o países?
- ¿Quién gestiona el hosting, el DNS y el desarrollo?
- ¿Existe medición (Search Console, Analytics) y se conservará?
Fases del proyecto
- Preparación: inventario, mapa de redirecciones, plan de contenido y de medición.
- Construcción: revisión del entorno de pruebas (indexabilidad, metadatos, enlaces, velocidad).
- Lanzamiento: redirecciones, sitemap, robots, verificación de propiedades.
- Seguimiento: vigilancia de Search Console y correcciones durante semanas.
La referencia técnica es la guía de Google sobre migración de sitios con cambios de URL.
Qué suele subestimarse
- El mapa de redirecciones de miles de URLs.
- La revisión de contenido y de datos estructurados por plantilla.
- Las correcciones posteriores al lanzamiento.
- La coordinación con el equipo de desarrollo y de hosting.
- La pérdida de medición si se olvida reinstalar analítica.
Qué excluir y cómo decirlo
Aclara si no incluyes diseño, desarrollo, redacción de contenido nuevo o soporte técnico del servidor, y qué ocurre si el cliente cambia el alcance. Define criterios de aceptación y quién aprueba. Documenta los supuestos de la cotización: si cambian, cambia el alcance.
Comunica los riesgos
Explica que toda migración tiene riesgo de fluctuación temporal de tráfico y que el objetivo es minimizarlo, no eliminarlo. Define un plan de reversión y fechas de lanzamiento evitando temporadas críticas. Esto se complementa con el checklist de migración y cómo estimar tiempos de un proyecto SEO.
Un ejemplo práctico (ilustrativo)
Antes de cotizar, la agencia pregunta cuántas URLs hay, si cambia el dominio y quién hace el desarrollo. Divide el trabajo en cuatro fases y excluye explícitamente el diseño y la redacción de contenido nuevo. Es un escenario hipotético para ilustrar el método, no un caso real ni una promesa de resultados.
Datos para cotizar
- Número y tipo de URLs.
- Cambios de dominio o estructura.
- Plataformas de origen y destino.
- Medición actual.
- Equipo de desarrollo y hosting.
- Alcance y exclusiones por escrito.
- Riesgos comunicados.
¿Cómo puede ayudarte RankPro con esto?
RankPro puede asumir la parte de SEO de migraciones de tus clientes (inventario, redirecciones, validaciones), con entregables bajo tu marca.
Preguntas frecuentes
¿Cobrar por URL o por proyecto?
Muchas agencias combinan un alcance base por fases con variables según complejidad.
¿Cuánto dura el seguimiento posterior?
Lo suficiente para estabilizar; varias semanas como mínimo.
¿Qué pasa si el desarrollador no sigue el mapa de redirecciones?
Define quién valida y deja la responsabilidad por escrito.
¿Debo asumir el riesgo de pérdida de tráfico?
No de forma absoluta; explica los riesgos y las medidas de mitigación.