Recibir un texto y publicarlo sin revisión es una apuesta. Una revisión estructurada, que no tarda más que una lectura atenta, detecta errores de fondo y de forma. Además, produce comentarios útiles que mejoran el siguiente entregable.

Orden de revisión

  1. Compara el texto con el brief: ¿responde a la intención y al esquema?
  2. Verifica los hechos, las fuentes y cualquier afirmación técnica o legal.
  3. Comprueba la originalidad con una herramienta y con tu propio criterio.
  4. Revisa estructura, títulos, título SEO, descripción y enlaces internos.
  5. Lee el texto completo como lo haría el público, buscando claridad y tono.

Señales de alerta

SeñalQué sugiere
Párrafos genéricos que servirían en cualquier sitioFalta de investigación o experiencia
Cifras o estudios sin fuentePosible dato inventado
Repetición de una misma frase con variacionesRelleno para cumplir longitud
Tono distinto entre seccionesTexto compuesto de varias fuentes
Afirmaciones absolutas o promesasRiesgo de credibilidad y de cumplimiento

Si el artículo trata un tema donde el cliente tiene experiencia, pídele que lo lea antes de publicar. Su ojo detecta imprecisiones que un revisor externo no vería. Facilita el proceso con una lista de preguntas concretas en lugar de pedir una lectura completa y abierta. Así obtienes comentarios útiles sin cargar al cliente con una revisión extensa que probablemente posponga.

Cómo dar comentarios

Para textos con apoyo de IA, aplica además la auditoría de contenido con IA.

Cierre antes de publicar

Antes de publicar, revisa el aspecto técnico: imágenes con texto alternativo, enlaces que funcionan, datos estructurados cuando correspondan y metadatos completos. Guarda la versión final y las fuentes consultadas en la carpeta del cliente. Si el texto menciona servicios sensibles, como salud o finanzas, añade una revisión por una persona con la experiencia adecuada. Los criterios de calidad se detallan en la guía de Google.

Lleva un registro de rendimiento por redactor: puntualidad, calidad y número de correcciones. No para castigar, sino para asignar los temas adecuados a cada persona y para decidir dónde invertir formación. Un redactor muy bueno en guías prácticas puede no serlo en textos comerciales. Conocer esas diferencias mejora la calidad del conjunto y reduce el trabajo de revisión.

Si el equipo revisa muchos textos, una plantilla de comentarios con categorías —fondo, forma, SEO, fuentes— acelera el trabajo y hace los comentarios más comparables entre revisores y entre entregas distintas.

En resumen

Preguntas frecuentes

¿Cuántas rondas de corrección son razonables?

Una o dos si el brief fue claro; más suele indicar problemas de brief o de selección.

¿Debo reescribir yo?

Mejor devolver con comentarios, salvo urgencias; reescribir siempre impide que el redactor aprenda.

¿Se revisa también la ortografía?

Sí, aunque con herramientas; los errores restan credibilidad.